miércoles, 3 de diciembre de 2014

Viaje

San Ignacio Rio Muerto
Al llegar a San Ignacio Río Muerto lo primero que hicimos es pedir informes a los ciudadanos para que nos guiaran a la oficina ejidal, la cual quedaba a una distancia considerable del lugar donde llegamos. Después de la caminata y de localizar el lugar entramos a las oficinas en donde esperamos algunos minutos mientras llegaba la persona correspondiente para que nos atendiera. En este transcurso de tiempo charlamos con algunos señores que ahí se encontraban los cuales pidieron nuestra opinión sobre lo acontecido sobre los jóvenes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, sobre este tema no abordamos mucho, ya que la plática giro a no en nuestras opiniones, sino en las suyas, viendo en este simple hecho, mucha de la manera de pensar de los pobladores, su visión sobre el gobierno y de como los acontecimientos de 1975 los sigue marcando.
Al llegar el señor Miguel Ángel Robles el cual ocupa el cargo de nos relata que en 1975 el comité de San Ignacio Río muerto se unió, para de esa manera hacer presión al entonces gobernador Carlos Armando Biebrich, esto con un motivo en especial “Ya todo estaba listo con el apoyo del presidente Luis Echeverría, él decía que estaba muy duro el latifundio aquí, algo que demostrara que verdaderamente necesitábamos la tierra” Miguel concuerda con Echeverría, afirmando que estaba muy dura la vida y necesitaban la repartición de tierras. Por esto el comité que se conformó decidió invadir la tierra para ejercer presión a la cual iba a venir gente de México pero no alcanzó a llegar, pues antes de las 72 horas llego la policía y el ejército. El semblante de Miguel y de los demás acompañantes cambio al comenzar la parte en que nos narró como fue que la tragedia sucedió, un momento lleno de sentimiento al igual que desgarrador para Don Miguel, ya que él mismo presencio todo lo sucedido e incluso dos hermanos suyos murieron ahí,
En la colonia militar pudimos hablar con una señora la cual atendía una pequeña tienda de abarrotes, a la cual pudimos acceder comprando algunas cosas para que al entablar la plática no fuera tan complicado. Cuando empezamos a hablar con ella nos fue contando cómo se crea la colonia y bajo que proceso especifico se forma, explicándonos que su padre fue militar y sobre cuestiones del reparto de tierras a los soldados que pelearon en la llamada “revolución mexicana”, donde las personas que habitaban esa colonia fueron los que fundaron San Ignacio al termino de aquél proceso. También la relación que había en entre los actuales habitantes con sus antepasados que pelearon en la misma, así como la relación con la parte más nueva de la localidad, donde según “Carmen” el decisiones tomadas por los habitantes de la colonia militar tenía peso frente a  los proyectos de los presidentes municipales.
Al aproximarnos a la Iglesia la cual tiene como patrona Nuestra Señora del Carmen tuvimos oportunidad de hablar con el párroco de la localidad el Pbro. Ricardo Rodríguez Castañeda, al llegar se vio muy interesado en el trabajo y con gusto se dispuso a contarnos un poco de su experiencia como sacerdote en San Ignacio Río Muerto, de igual manera nos comentó un poco sobre la vida de los habitantes de la localidad, actualmente el padre Ricardo lleva tres años a cargo de dicha parroquia y nos comenta que ha constatado que los valles son las partes más difíciles para trabajar “yo pienso que como aquí tienen contacto con la tribu yaqui, que una de sus características es ser obstinados, yo creo que por el contacto con esa comunidad en todo el Valle del Yaqui así son los mestizos”. El padre nos narra una gran cantidad de detalles que probablemente no hubiéramos podido conseguir tan fácilmente solamente con la población, en su relato nos cuenta que dentro de la comunidad de San Ignacio se encuentran personas de otros estados, mayormente de Michoacán que ya viven ahí hasta 50 años, las cuales son las más allegadas a la Iglesia Católica por su formación religiosa en el centro. Algo curioso que hablamos es el reloj, ya que la población no esta preocupada del tiempo “para mi es una batalla lograr que la gente llegue a tiempo a misa” nos dice riendo el padre Ricardo, ya que el mejor reloj en la misma naturaleza, cae el sol y todos ya están dentro de sus casas, así en todas temporadas. La infraestructura urbana como pavimentación e iluminación pública no cubre la mayoría del pueblo, esto aporta a lo ya dicho del reloj.
La conversación tomo un giro, recalcando que aunque la plática seguía siendo muy amena,  los temas tocados fueron algo más fuertes lo cual se vio reflejado en la expresión de preocupación en el sacerdote, “Hay mucho problema de violencia intrafamiliar, mucho problema de desintegración familiar” pero aun así conviven entre todos, este problema se le atribuye a la poca población de la cabecera municipal. Y San Ignacio al igual que todo el país, asegura el padre, tiene muchos problemas de delincuencia organizada, narcotráfico, etc. “como municipio yo veo que le hace mucha falta diferentes distracciones para la juventud” ya que los fines de semana todo lo que se puede hacer es tomar, carreras, los gallos, el cual cataloga el padre como ambiente pesado y comenta que le gustaría que hubiera actividades deportivas y culturales para recreación. De parte de la Iglesia también hace mucha falta poder llegar a los jóvenes, pero se intenta hacer presencia con el grupo juvenil de la parroquia, el cual en palabras del padre esta en su mejor etapa, ya que permanecen activos treinta jóvenes, pero este número comparándolo con el total de población de San Ignacio es una gran minoría. Al igual que a las misas organizadas cada fin de semana, el pbro. Ricardo sigue preocupado ya que asisten aproximadamente novecientas personas, de un pueblo de siete mil. La presencia de protestantes existe en el pueblo, con cuatro comunidades diferentes con su templo, su culto y sus asambleas “pero yo he escuchado que tienen el mismo problema, por ejemplo de la juventud, de que no se acercan, la opción religiosa ahí esta pero no es de interés”. No por vivir en un pueblo, que aunque es cabecera municipal, es pequeño las redes sociales están presentantes, a pesar de estar en ambiente rural, “es impresionante esa adicción al celular al facebook, al internet”.
Las festividades no quedan fuera de la plática y al padre se le ilumina el rostro al relatarnos estas fiestas del pueblo “la parroquia es Nuestra Señora Del Carmen, que se celebra el 16 de julio, hay participación en los novenarios y en la fiesta, y esta creciendo el interés de los fieles” esta como fiesta patronal y como fiesta civil la comunidad celebra en noviembre el reparto agrario, como ya mencionábamos con motivo de la matanza de campesinos el 23 de octubre de 1975, inmediatamente  el gobierno comenzó a repartir tierras y en ese lugar se creó el ejido, nos comenta el padre que esa es la fiesta fuerte “se echa la casa por la ventana” dice sonriendo.
Por último, una cosa que al padre le llama mucho la atención es la comprobación de aquel dicho “pueblo chico, infierno grande” es cierto es San Ignacio , dado a la capacidad de comunicación, para transmitirse noticias impresionante “detalle como si mi carro se me poncho, todos los que me encuentro la siguiente semana me preguntan, ‘oiga padre que su carro se ponchó’, es increíble, todo el mundo esta enterado de la vida de todos para lo bueno y para lo malo” a lo cual bromeamos con el asunto, riendo mientras comentamos que en esa localidad no es necesario el Facebook o periódico, si no existieran seguirían enterados. Una curiosidad mas y esta para cerrar la charla es sobre los viajes del padre, el cual tiene que ir en algunas ocasiones a reuniones o demás a Obregón, “siempre que voy a Obregón, siempre encuentro a gente de San Ignacio, todos los días creo que la mitas de San Ignacio esta en Obregón” esto puede afectar en el comercio al interior, a pesar de los tianguis y pequeños negocios que existen en San Ignacio Río Muerto.


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